Investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba) desarrollaron una aplicación que predice el riesgo de emergencia de yuyo colorado (Amaranthus Hybridus / ex Quitensis) .La herramienta predice con 7 días de anticipación cuándo es más probable que emerjan las malezas y de esta forma ayuda a mejorar la efectividad de los agroquímicos.

La plataforma online, pronostica el momento de emergencia del yuyo colorado, clave para tomar decisiones sobre el manejo de agroquímicos para enfrentarlo.

Se trata de Proriema (Pronóstico del Riesgo de Emergencia de Malezas), que permite anticipar el momento de mayor riesgo de que germinen las semillas de las malezas en los agroecosistemas.

La aplicación además muestra los escenarios más probables de emergencia para diferentes ambientes términos (cálido/medio/frío) e hídricos (húmedo/medio/seco).

“Esta herramienta web evalúa el riesgo de emergencia para cada uno de los siete días posteriores a la consulta”, explicó Diego Ferraro, docente de la Cátedra de Cerealicultura de la Fauba, en un artículo publicado en el sitio de noticias de esa institución.

“Hace más de 40 años que en la FAUBA se estudia la biología de las malezas, es decir, de plantas que perjudican el rendimiento de los cultivos. Junto con otros investigadores de Facultad quisimos reunir esta información en una herramienta que le permita a los productores controlarlas mejor”, explicó Diego Ferraro, docente de la cátedra de Cerealicultura de la FAUBA.

El yuyo colorado es una maleza que crece en cultivos de verano como maíz, girasol y soja. Sus semillas persisten en los lotes agrícolas campaña tras campaña

En este sentido, agregó: “Para combatirlas, los productores aplican agroquímicos que pueden contaminar aguas y suelos. Si conocemos el momento en que tienen mayor efecto, podemos reducir su uso. Gracias a investigaciones previas, sabemos que los herbicidas funcionan mejor cuando las malezas apenas emergen”.

Diego remarcó que la herramienta es libre y gratuita, y que se puede acceder a ella a través de la web. Para usar el modelo sólo se requiere un celular, una tablet o una computadora personal con conexión a internet. “Nos entusiasma hacer llegar las investigaciones de la Universidad pública a los productores”.

“Se requieren dos grupos de variables: las ambientales –como la temperatura y la humedad del suelo–, que se cargan automáticamente, y las que debe ingresar el productor respecto al manejo agrícola, como cuál fue el cultivo antecesor, qué rendimiento obtuvo, qué tipo de labranza del suelo utiliza y en qué localidad se encuentra”, añade.

Ferraro, quien desarrolló el modelo junto con Diego Batlla, también docente de la cátedra de Cerealicultura, y con becarios de doctorado y maestría, señaló que se requirieron decenas de estudios previos para diseñar la herramienta. “Para anticipar la manera en que la plántula de una maleza emerge, primero hubo que investigar cómo se despiertan las semillas. Esto implica conocer cómo perciben y responden a la temperatura, el agua y la luz del ambiente que las rodea”, detalló.

En todos los campos agropecuarios crecen plantas silvestres que reducen los rendimientos de los cultivos al competir con ellos por agua, luz y nutrientes. Para controlarlas, el manejo más frecuente entre los productores se basa en el uso de herbicidas. Estos agroquímicos son más efectivos cuando se aplican en el momento en que las malezas apenas emergen. 

En el futuro el modelo se calibrará para que contemple una mayor cantidad de malezas problemáticas, además de cubrir una extensión territorial más amplia.